
ENSAYO SOBRE UNA OBRA DE MIGUEL HERNÁNDEZ
Mariano Gómez Muñoz. Madrid, 2024. ISBN: 978-84-09-63583-2
Después de superar una calamitosa sucesión de adversidades MIGUEL HERNÁNDEZ consigue ver publicada en 1.933 su primera libro: PERITO EN LUNAS. Desde entonces esta obra no ha recibido la consideración a que obliga la relevancia de su autor. Si se ha dado a conocer moderadamente ha sido sobre todo gracias a las imprescindibles ediciones de las obras completas hernandianas que vienen abriendo progresivamente un universo poético que había permanecido oculto en buena parte por circunstancias históricas. Hoy se puede consultar una amplia la bibliografía que ha intentado profundizar en esta obra a través de ensayos, artículos, estudios incluidos en antologías, estudios críticos del libro acompañado de otros poemas o de otros libros, estudios generales sobre la poesía de Miguel Hernández…
La cuestión de fondo sigue siendo profundizar en la razón por la que después de casi un siglo no ha calado en los lectores y una vez determinada la enfermedad empezar a aplicar estrategias para paliarla. En los estudios que se han realizado hasta el día de hoy nos encontramos con una piedra insalvable en el camino unánimemente detectada. Todos señalan el mal, aqueja a PERITO EN LUNAS el mal de la impenetrabilidad extrema. Un dictamen al que se ha aplicado como supuesto remedio un callejón un salida, recluir la obra en el salón del culteranismo gongorino hasta que no se demuestre lo contrario. No faltan los análisis que involuntariamente anestesian la obra cuando resaltan y examinan su magnífico despliegue estilístico, su elogiable perfección técnica, pero sin llegar a concederle una contrapartida de similar magnitud en lo concerniente a la profundidad intelectual en el aspecto temático.
Mariano Gómez muestra en 2.024 un trabajo de investigación de más de treinta años con la vista puesta en una futura edición crítica de PERITO EN LUNAS. Un estudio atípico que partiendo del concepto POLIEDROS, denominación que previamente adjudicó a las octavas reales su autor, sitúa la obra en una dimensión bien diferente a la que se nos ha venido transmitiendo tradicionalmente.
En este ensayo se muestra como MIGUEL HERNÁNDEZ consigue con PERITO EN LUNAS dar un paso al frente que desborda la vanguardia que practicaba la Generación del 27 y esta circunstancia es la que le sitúa fuera de los parámetros de la vanguardia asumida. Hoy tristemente todavía sigue estancada, sumida en la oscuridad por la incomprensión de la magnitud de su avance. No merece después haberse visto postergada tanto tiempo seguir inmersa en el estereotipo del gongorismo culteranista que la deja en un camino atascado. Acudiendo a la obra de Góngora se puede acceder a la estructura profunda de varias octavas reales del libro que nos abren una dimensión diferente, que nos permiten acceder a un gongorismo profundamente conceptista. Este trabajo de investigación nos permite conocer desde dentro varias octavas reales que nos adentran en la vida de MIGUEL HERNÁNDEZ y lo que es más importante nos ayudan a penetrar en su pensamiento cuando se aventura en temas de alto calibre intelectual e histórico. Una investigación que muestra una dimensión mucho más conceptista de PERITO EN LUNAS de lo que se venía pensando.


MIGUEL HERNÁNDEZ: «PERITO EN LUNAS»
Edición crítica de Mariano Gómez Muñoz. Madrid, 2026
En esta edición crítica de 2.026 se aborda un estudio global de PERITO EN LUNAS, el primer libro publicado de la obra poética de MIGUEL HERNÁNDEZ. Tras sopesar los diversos estudios que sobre ella se han venido realizando se aborda una investigación con la finalidad de profundizar en un insospechado y complejo mundo intelectual que subyace en su interior. Un puzle que siempre resultará incompleto por la incomodidad que supone penetrar en un caso tan personal de vanguardia. Por mucho que se avance nunca se llegarán a conocer con precisión ni se ensamblarán muchas piezas. Vamos a introducir brevemente varias de las que trata esta edición.
La traumática primera estancia en Madrid de MIGUEL HERNÁNDEZ imprimió un impulso de evolución continua en su trayectoria poética que se puede constatar analizándola en una visión de conjunto. La conmoción que le supuso conocer desde dentro un mundo que anteriormente había idealizado y que era imposible de conciliar con la vida, con el paisaje de su natal Orihuela, le condujo a una profunda reflexión. Para satisfacer sus expectativas se vio obligado moralmente a afrontar un reto de superación como estrategia para ubicarse artísticamente en la escena literaria del momento. Un reto en el que tomó como referente inicial la corriente del neogongorismo que era la que entonces marcaba el rumbo de la modernidad. Después de haberse sentido desubicado por tener una visión tradicional de la literatura optó por iniciar un camino propio, una ruta que le distinguiese claramente de los otros poetas contemporáneos. Con esta finalidad planificó y desarrolló una metodología identificativa basada en su experiencia y conocimiento acerca de la naturaleza que aplicó a las fuentes clásicas desde una perspectiva tan vanguardista que desencadenó una simbiosis innovadora de tal magnitud que volvió a desconcertar incluso a buena parte de la vanguardia literaria, viéndose abocado a quedar otra vez fuera de juego. La profunda decepción que sufrió al comprobar la tibia repercusión que se dispensó al libro una vez difundido pudo llegar a paliarla relativamente cuando, después de seguir imprimiendo continuos impulsos de renovación a su poesía, comprobó la diferente acogida que se llegaría a otorgar a obras posteriores como “El rayo que no cesa” o “Viento del pueblo”.
La lectura que se hace de la obra en esta edición escapa intencionadamente a la tentación de limitar su estudio. Quedarse en un análisis exclusivamente estilístico (formal) impediría avanzar en la estructura profunda (contenido) del libro. Se correría el riesgo de asimilar PERITO EN LUNAS dentro del gongorismo estético, como propuso Dámaso Alonso, que es el que caracteriza a la Generación del 27. La vanguardia que representa esta obra no reniega de esta corriente y la asume plenamente, pero no permanece asentada en ella. PERITO EN LUNAS da un paso más, no se conforma con embellecer la superficie del poema, persigue internarse por una senda menos transitada y ésta es una de las ideas centrales de la actual edición. Una edición en la que se aplica a varios poemas un análisis conceptista para descifrarlos y así evitar que el contenido profundo quede sumergido. Un análisis en el que también se pueden descubrir en PERITO EN LUNAS rasgos del MIGUEL HERNÁNDEZ clásico, ése que en ningún modo deja abandonadas sus poesías a un gongorismo meramente estilístico.
Otro aspecto que ha ocupado esta investigación es la manera con que MIGUEL HERNÁNDEZ introduce, siguiendo la tradición de GÓNGORA en la octava real, secuencias históricas del pasado entrelazadas incluso con otras que le son contemporáneas. En algunas octavas reales analizadas en este estudio se comprueba que siguen líneas narrativas que versan sobre sucesos o temas concretos de la vida real que deja inscritos en los poemas e incluso se podría intuir que en ocasiones llega a sugerir su posterior desarrollo en el tiempo. El contenido de estos temas o acontecimientos se puede reconocer con claridad descodificando las octavas si se emplea el correspondiente “procedimiento arqueológico” que haga posible extraerlo y sacarlo a la luz. En algunas octavas reales que se han analizado y en otras de PERITO EN LUNAS se comprueba la inclusión de múltiples alusiones que nos ayudan a conocer circunstancias de la vida y de la personalidad de MIGUEL HERNÁDEZ. Algunas tratan poéticamente momentos del periodo histórico que se vivía entonces en España y en el mundo.
En este estudio sobre PERITO EN LUNAS se han analizado los poemas en todo momento y circunstancia desde el punto de vista del concepto POLIEDROS. Un concepto que eligió inicialmente MIGUEL HERNÁNDEZ para titular la obra, aunque después se descartaría. Desde esta orientación se ha profundizado en la conexión de las octavas reales con las matemáticas en general, detallando sus continuas alusiones al mundo de los números. La investigación se ha detenido con especial interés en explicar metáforas que han sido elaboradas apoyándose en comparaciones entre objetos y conceptos geométricos, una metodología que guarda un sorprendente paralelismo con la técnica para la elaboración metáforas visuales que aplicaban ya entonces los pintores vanguardistas para transformar la realidad aplicando criterios relacionados también con la geometría.
En algunas octavas que se han ido analizado comprobamos como MIGUEL HERNÁNDEZ experimenta con los objetos en relación con su ubicación en el espacio, alejando o acercando desde diferentes perspectivas el punto de observación del que narra el poema. Un paso previo para después transformar (despersonalizar) los objetos o los elementos de la naturaleza, una vez “despersonalizados” ya está en disposición de poder aplicarles criterios geométricos con el fin de convertirlos en otros seres u objetos. Estas estrategias para la elaboración de metáforas también le acercan a la técnica de trasgresión de la realidad aplicada a las obras artísticas que se estaban desarrollando en aquel tiempo en las artes plásticas. La dinámica de introducir cambios de perspectiva desde el punto de vista intelectual sirviéndose de criterios geométricos al aplicarla sistemáticamente a la interpretación de la materia, de los seres vivos y del espacio llegó a provocar una revolución artística en la pintura. Una revolución que fue asimilada generalizadamente cuando estos avances fueron respaldados por la crítica especializada de vanguardia. No es un secreto que la música, la pintura y la poesía tienen vasos comunicantes y uno de los más interiorizados es las matemáticas. El tiempo de PERITO EN LUNAS se antoja todavía lejano.
En este estudio se analiza el radical giro estilístico que se observa en la obra si se confronta con la poesía naturalista que caracterizaba la etapa anterior de MIGUEL HERNÁNDEZ. PERITO EN LUNAS quiebra una línea que venía siguiendo, corta una dinámica deudora de tendencias cercanas al romanticismo, al costumbrismo, al modernismo. La naturaleza va a seguir siendo protagonista principal de su poesía, pero se opera una ruptura con el tratamiento que se hace de ella. Se podría decir que aflora una inclinación deliberada a mostrar los elementos del campo, los actores con los que construye las octavas, como actores prácticamente atenazados que apenas pueden llegar a desarrollarse en un recinto tan conciso, rehenes ensimismados, prisioneros incomunicados en poliedros con una limitada capacidad para la acción, envueltos en frialdad. Podríamos llegar a percibirlos como elementos extraídos de bodegones, personajes perdidos en el entorno de una escena de suspense donde apenas transcurre el tiempo. Una tendencia coherente con las corrientes contemporáneas que ya habían sido analizadas por Ortega y Gasset en sus reflexiones sobre la deshumanización del arte. La cercanía que se puede palpar al comparar los poemas con la deshumanización del arte no nos debe confundir ya que es sólo una deshumanización relativa, únicamente afecta a la apariencia exterior (la forma) del poema. Esta nueva manera de interpretar la vanguardia de MIGUEL HERNÁNDEZ, esta original interpretación de la “deshumanización”, afecta tan sólo a la vestimenta exterior de la poesía.
Las octavas que se han analizado en este estudio están cargadas de un alto contenido vital simbólico, histórico e intelectual y en ellas se puede apreciar claramente que tratan temas concretos de la realidad. No nos engañemos, no son ni mucho menos meros ejercicios descriptivos en los que volcar técnica estilística. En un intento por reanimar la ficticia falta de vida que solamente subyace en la superficie, que recubre estos supuestamente “desvalidos” actores, MIGUEL HERNÁNDEZ desliza su pincel de poeta pintor y se esmera desplegando recursos muy evidentes para engalanarlos exteriormente, decorándolos con brillos y colores en los que se deja ver la influencia del paisajismo que cultivó Gabriel Miró.
Varios poemas que se han analizado para llegar hasta su estructura profunda (contenido) mantienen una íntima conexión otros de la poesía de GÓNGORA, que es quien subministra claves para acceder a la visibilidad del subterráneo mundo intelectual que albergan en su interior. Estas claves van arrojando una nueva dimensión mucho más conceptista de PERITO EN LUNAS de lo que se pensaba. Una profundidad que ha venido pasando debajo del radar de la comprensión y que por su complejidad es posible que todavía sea necesario dedicarle siglos de investigación. Con este trabajo sólo se empiezan a desvelar algunas estrategias que hasta ahora eran desconocidas, pero que ayudan en la labor de penetrar en un MIGUEL HERNÁNDEZ diferente, desde el que se puede entender mejor la evolución que emprendió desde sus primeros poemas hasta asentarse entre los clásicos de la literatura española.


LOSMEJORESROCK.COM. ARTÍCULO SOBRE LA EDICIÓN CRÍTICA DE «PERITO EN LUNAS»
Mariano Gómez vuelve a Miguel Hernández, esta vez con la edición crítica de “Perito en Lunas”
Las cuarenta y dos octavas escritas por el icónico autor sirven de inspiración para el acercamiento del músico madrileño a la primera obra del poeta murciano. 27/05/26
https://losmejoresrock.com/mariano-gomez-vuelve-a-miguel-hernandez-esta-vez-con-la-edicion-critica-de-perito-en-lunas/
Mariano Gómez Muñoz, artísticamente conocido como Mariano “Caravana Underground” por ser el nombre con el que graba sus discos, es un veterano activo de la escena del Rock madrileño, que ha sido desde locutor de radio hasta manager de bandas. Cuando hace unos años dio el salto a la creación artística lo hizo desde el punto de vista del poeta que musicaliza sus obras literarias, ayudado en el empeño por algunos de sus muchos amigos cantantes o instrumentistas.
En el repertorio de sus dos obras publicadas hasta el momento (“De Carne y Hueso” -2019- y “Diario de las Olas” -2023-) hay una constante referencialidad a la poesía de Miguel Hernández, una de sus fuentes de inspiración. El primer EP recrea los versos de “Como los marineros”, “Aceituneros” y “Rosario, dinamitera”, mientras que el segundo hace lo propio con “Sombra con sombra”, “Tengo estos huesos hechos a las penas” y “Canción última”. Mariano afirmaba entonces que “Miguel (…) es quien guía la caravana desde que llegó. Como un rayo deslumbró mis ojos y decidió quedarse en el corazón. Apenas concibo el mundo sin su latido amante de la vida. Al margen de mi familia, nadie se ha metido tan dentro”.
Con estos antecedentes, no nos extraña que este inquieto intelectual y creador haya dedicado todo un meticuloso estudio a “Perito en Lunas”, la primera obra del poeta murciano de Orihuela. Él mismo ha autoeditado este exhaustivo ensayo sobre lo que muchos consideran un poemario críptico y ocasionalmente de difícil comprensión. Sin embargo, Gómez pone la lupa de investigador y la intuición del buen lector al servicio de varias hipótesis de significación que se dirían plenamente acertadas. De este modo arroja luz sobre el particular universo conceptual del autor de “Vientos del pueblo me llevan”.
El libro incluye la totalidad de “Perito en lunas”, además de desarrollar previamente toda su argumentación crítica en varios capítulos sobre cuestiones concretas relativas a los recursos más característicos del poeta. Mariano analiza el origen y la naturaleza de los llamados “poliedros”, la vinculación de Hernández con el culteranismo conceptista de Góngora y las notas históricas que ponen en contexto el momento personal del genio de Orihuela tras su decepcionante aventura madrileña de la que tan afectado anímicamente salió.
El aparato bibliográfico es amplio, como también lo es la extensa lista de ejemplos y comparativas entre lo iniciado por Góngora y lo recuperado siglos después por Miguel Hernández. Tras una “Breve reseña sobre los inicios de un poeta diferente al que intentaron encasillar” -toda una declaración de intenciones- se despliegan seis capítulos con sus correspondientes epígrafes dedicados a desentrañar los fascinantes secretos de “Perito en lunas”.
Mariano Gómez se expresa con locuacidad y apasionamiento, tratando de evitar el tono académico del típico profesor de universidad -menos aún la superioridad moral que acusan muchos de ellos-. Siempre con el pico y la pala del docente con ganas de comunicar y contagiar su entusiasmo, el analista recurre incluso a los pictogramas para dar con la clave de determinadas expresiones y analogías, logrando así que esta indagación pase de puramente técnica a fruto de un curioso e íntimo acercamiento a los «porqués» de la revolucionaria técnica lírica del «poeta-soldado». Mi parte favorita de este tratamiento es el “Curso de matemática poética”, con ese inesperado y muy significativo cruce entre la geometría y el léxico del verso.
Leo Cebrián Sanz